Los ahorros efectivos son imposibles sin la formación de hábitos financieros saludables. Pero, estos hábitos, debemos seguirlos a lo largo de la vida. Cuanto antes se formen tales hábitos, más confianza tendrán tú y tu familia en el futuro. Estos son los 5 hábitos financieros que te harán más rico.

1. Gasta dinero de acuerdo con tu plan financiero

Tu plan financiero debe incluir los propósitos para los cuales trabajas. Por ejemplo, comprar un apartamento o una casa, una educación o una carrera, casarse o tener un bebé. Gracias al plan financiero, no te perderás, resolviendo las tareas que te hacen frente. El plan financiero ayudará a trabajar deliberadamente en la implementación de la planificación, evitando interrupciones.

El plan debe ser revisado anualmente, porque, después de algunos eventos de la vida, tendrá que ser ajustado.

2. Asigna un presupuesto para cada mes del año y seguirlo

La experiencia de la planificación financiera, debe ser adoptada por cada familia o ciudadanos individuales. Requiere el esfuerzo por una gestión eficaz de la economía y el ahorro del presupuesto familiar.

Todos los países se desenvuelven de acuerdo con un plan de desarrollo social y económico a largo plazo. Este plan refleja las metas y objetivos que determinan el desarrollo del país en el mediano y largo plazo. Los ciudadanos también deben tener su propio plan de desarrollo. El estado, sobre la base de un plan estratégico, aprueba un presupuesto anual con un balance de ingresos y gastos. Así asegura la implementación del plan de desarrollo en el año en curso. Por lo tanto, si una persona sigue este plan, gana mucho ya que puede controlar sus gastos.

Un papel importante en la planificación se asigna al presupuesto a corto plazo (mensual). Este debe reflejar todos los ingresos y gastos en efectivo, y con un saldo positivo, para evitar las deudas. Lo más importante es aprender a seguir este presupuesto “excedente”. Si la familia llega a vivir, estrictamente siguiendo su presupuesto aprobado, será capaz de llegar rápidamente a sus metas financieras.

3. Minimizar el gasto

El siguiente hábito que requiere desarrollo es el deseo de ahorrar dinero. De hecho, no es tan difícil como mucha gente piensa. Sólo es necesario establecer una meta cada mes para ahorrar una cierta parte de los ingresos.

Lo mejor es ahorrar dinero cuando las deducciones se establecen como un porcentaje de los ingresos mensuales. Acostumbrado a gastar menos que ganar, puedes dar el primer paso hacia una futura vida asegurada. Por lo tanto, puedes alcanzar tus metas mucho más rápido, incluso las más ambiciosas y aparentemente irrealizables. Por el contrario, la falta de un plan y presupuesto hace muy difícil entender qué ahorrar y cómo hacerlo correctamente. Sin embargo, los ahorros caóticos no son menos nocivos que los gastos impulsivos.

Otra forma efectiva de ahorrar es desafiarte a ti mismo. Intenta establecerte una tarea: vivir un mes sin esto o aquello. Por ejemplo, puede realizar un experimento y durante el mes no gastar dinero en algunos bienes y servicios. Dichas restricciones serán válidas durante un mes, sin embargo, te permitirá identificar dónde puedes ahorrar de forma significativa.

4. No pedir dinero prestado o utilizar una tarjeta de crédito

Debes hacer todo lo posible para no pedir prestado dinero y desarrollar el hábito de “vivir dentro de tus posibilidades”.

Es importante entender que cuando tienes una tarjeta de crédito, puedes estar tentado a realizar gastos constantes con ella. Por lo tanto, puedes acumular una gran cantidad de deudas sin darte cuenta. Es mejor ahorrar dinero y pagar por lo deseado con dinero en efectivo. Este hábito te abrirá más oportunidades para la negociación del precio. Por supuesto, para deshacerte de la costumbre de pedir prestado dinero, tendrás que planificar cuidadosamente tu presupuesto, incluyendo el ahorro.

Lo ideal es que debes dejar de usar una tarjeta de crédito, incluso en situaciones de emergencia. Si lo haces, entonces la segunda mitad de tu vida no será eclipsada por las deudas.

5. Ahorra dinero para mejorar tus condiciones de vida

Después de pagar tus deudas, comienza a ahorrar tu dinero para la primera cuota de un apartamento o una casa. No necesitas hacer cambios para propósitos pequeños. Debes planear ahorrar tanto que te permita tener tu propio hogar, por ejemplo, a los 30 años. Entonces por el tiempo designado, tendrás por lo menos una cantidad sólida para la primera cuota. Esto significa que eres capaz de conseguir una hipoteca con una buena tasa de interés. Así que un ahorro mensual sistemático te permitirá prepararte para la compra de una vivienda.